Cómo poner a punto mi coche para las vacaciones de verano


Millones de vehículos se desplazan por las carreteras en los meses de verano hacia su destino vacacional. Se caracterizan por viajes de larga distancia, por soportar altas temperaturas y un peso mayor de lo habitual.

Por ello, más que nunca es imprescindible hacer una revisión del coche antes de ponernos en marcha. La seguridad es lo primero, y el mantenimiento del vehículo nos ayudará a comenzar las vacaciones con éxito.

Si nos vamos a enfrentar a un viaje largo o intenso, se recomienda acudir a un taller de reparación de vehículos para realizar una revisión exhaustiva.

Tu coche a punto en vacaciones

Imagen: pexels.com


Elementos a revisar en el vehículo antes de un viaje largo


Estado de los neumáticos.

Al igual que a los frenos, los neumáticos hay que tenerlos bien vigilados. Son los encargados de ponerse en contacto con la carretera, por lo que sufrirán, en muchos casos, las averías más comunes. Siempre han de estar en perfecto estado porque será uno de los indicadores de la seguridad y control del propio vehículo. En caso de que la rodadura o el desgaste sea mayor de lo aconsejado, se deberán cambiar los neumáticos.

Amortiguadores.

Unos amortiguadores en mal estado nos hacen perder el control sobre la dirección y sobre la respuesta del vehículo ante la frenada.
Si estos elementos están deteriorados aumentará la distancia de frenado y ser la causa de graves riesgos. El problema de los amortiguadores es que en una conducción habitual no se percibe el desgaste. Por eso es importante, antes de realizar un viaje largo, revisarlos en el taller. En cualquier caso, cabe recordar que hay que sustituirlos cada 60.000 – 80.000 km.


Presión del aire. 

Muchos vehículos modernos ya nos avisan a través de pilotos en el salpicadero si la presión de los neumáticos no es la correcta. No obstante, dado que vas a hacer muchos kilómetros, acércate a tu estación de servicio más cercana y comprueba con un manómetro que circulas con la presión correcta indicada por el propio fabricante.

Niveles de líquidos correctos.

Cuando el motor esté frío, revisa el nivel de aceite y de los líquidos de refrigeración.

Frenos.

Los frenos son uno de los elementos de seguridad más importantes del vehículo. El sistema de frenos se rige mediante pastillas y discos de freno que se desgastan con el paso del tiempo. Estos elementos tienen que revisarlos los expertos ya que a simple vista no se perciben las diferencias del desgaste ni las averías. Podemos percibir que a más velocidad, más desgaste de los frenos, pero es en nuestra visita al taller mecánico donde nos confirmarán su estado y si es necesario un cambio.

Sistema de climatización.

La seguridad es lo primero pero un coche cómodo nos ayuda a viajar más relajados y cómodos. En este contexto, el aire acondicionado cobra un papel relevante, sobre todo cuando soportamos altas temperaturas en el exterior. Revisa que no hay fugas del gas licuado que permite su correcto funcionamiento y confía en la experiencia de tu mecánico para que te confirmen si al coche le hace falta una recarga de aire.


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