La magdalena de Proust y la importancia que tiene cuando estudiamos ''Diseño de producto''

20:26 // by Antonio Ruz // , // No comments


Conoce qué es la magdalena de Proust y cómo entra en acción cuando activamos nuestra imaginación

Cuándo queremos estudiar una asignatura que en este caso trataría de ''Diseño de producto'', sabemos que para aprender debemos activar nuestra curiosidad. Para activar esa curiosidad, la asignatura en sí debe de interesarnos.

El diseño de producto

Para diseñar la temática de un producto, muchas veces tenemos que buscar la inspiración en lo más cotidiano que podamos encontrarnos mientras estamos viviendo. Aquí entra muchísimo en acción ''la magdalena de proust''.

La magdalena de proust, podría decirse que se trata como de una especie de sexto sentido que todos podemos activar dentro de nosotros, pero... no es tan fácil conseguir que se active siempre. A veces podemos conseguir que se active con un simple olor. Ese olor puede significar algo en nuestra memoria y como referencia, puede hacer que nos inspiremos gracias a las sinapsis que nuestro cerebro nos manda.

Esta especie de estímulo que nos ayuda tanto a la hora de aportar, crear, imaginar e incluso comprender emociones actuales que por lo contrario en un pasado no entendíamos con demasiadas salidas o puntos de vista, nos ayuda especialmente con la posibilidad de ser increíblemente originales a la hora de diseñar un producto. Consigue que podamos mirar una simple taza de té en blanco e imaginar moldeados diferentes a los que ya conocemos, o imágenes grabadas que no sean lo común de ver. Y tras ese primer diseño, comenzamos a expandir nuestros horizontes, empezamos a hacer que nazcan ramas de esa raíz que ha empezado siendo una simple taza de té, hasta que creamos a todo un género familiar que tenga que ver con su misma ''raza'', su mismo ''diseño'', pero consiguiendo a la vez que en el resto de los diseños de los productos que se van formando tengan su propia personalidad, autenticidad y unicidad.


La magdalena de Proust

Si entendemos qué es lo que puede conseguir la magdalena de proust en nosotros, comprenderemos también que toda nuestra fuerza está dentro de nosotros, que en realidad aún queda mucho por descubrir y sobretodo que falta mucho por inventar en el mundo de la productividad. Sólo tenemos que creérnoslo y dejar de sentirnos pequeños ante los demás. Debemos conocer qué horizontes somos capaces de crear.

Si tratásemos de conocernos más a nosotros mismos, posiblemente nos descubriríamos diariamente resolviendo enigmas y haciendo más caso a nuestros sueños.

¿Cuántas veces hemos soñado con algo increíble y revelador que nos ha servido como punto o eje de inspiración para crear un producto? Lo importante es ejercitar ese arte, todas esas mandalas que existen en nuestro interior para que en los momentos que nos veamos involucrados para diseñar un producto seamos capaces de hacerlo y que además después nos quedemos con la sensación de fortuna, éxito sólo por el hecho de haberlo realizado.

Además, hay algo también muy importante en todo este tema de crear y estudiar para hacer un buen diseño de producto; que llegarás a los corazones de miles de personas.