Importancia del mantenimiento del sistema de escape de un coche

 En los coches, todos los sistemas funcionan como un engranaje que permiten que el coche avance conforme a lo que debería. Pero algunos, por la repercusión que tienen y hasta por la información que pueden ofrecer con respecto al resto de los sistemas, resultan indispensables en su mantenimiento y en entender cómo funcionan. Uno de ellos es el sistema de escape de un coche.

El sistema de escape, a veces reducido al nombre de tubo de escape, se encarga de conducir y expulsar completamente los gases que se crean tras la combustión en el motor, llevándolos al exterior y eliminando la toxicidad de estos gases antes de que salgan al ambiente, por lo que es un sistema que tiene que ver no solo con la ecología y los niveles de polución, sino también con el correcto funcionamiento del motor y del coche en general.

Por eso, cuando el sistema de escape no funciona adecuadamente se nota, pero también es una evidencia de que algo más dentro del coche no esté funcionando de la forma más adecuada.

Repercusiones de un sistema de escape en mal estado

El tubo de escape en sí mismo tiene muchas repercusiones para el rendimiento del coche, al mismo tiempo que permite entender qué pudiera estar pasando en otros sistemas, sobre todo en lo que respecta al funcionamiento del motor. Y aunque pareciera que el tubo de escape no se daña ni se desgasta tan rápido, cuando se deja funcionando lejos de su estado óptimo las consecuencias pueden ser muy diversas:

  • Ruido y vibraciones: una de las consecuencias evidentes de que el sistema de escape no está funcionando bien es que se comienzan a percibir muchas vibraciones durante el encendido y arranque del coche. Pero al mismo tiempo, es una avería relacionada con un incremento del ruido producido por el escape, que casi siempre tiene que ver con una pequeña fisura o rotura en alguna parte de conducto de escape, o que no se encuentra fijado a una superficie como originalmente lo estaba, ocasionando movimientos más bruscos del tubo de escape durante la conducción.

  • Mucho humo: de mayor densidad, de otro color diferente al que debería, indican que algo no está bien. Pero aparte, cuando hay humo dentro del coche es porque el escape se ha roto producto de un nulo mantenimiento. Es una de las repercusiones habituales de la falta de mantenimiento preventivo de los sistemas de escape.

  • Contaminación: un sistema de escape en mal estado producirá más humo y posiblemente el catalizador no pueda hacer frente a todo. Por ende, el coche contaminará más de la cuenta, pudiendo afectar al momento de intentar pasar la prueba técnica de ITV.

Lo que el sistema de escape dice sobre la salud del coche

El sistema de escape puede presentar fallas como las citadas anteriormente, pero también puede dar muestras de que otras averías están ocurriendo, y es algo entendible cuando se analiza el color del humo del tubo de escape y los orígenes que eso pudiera tener.

Desde luego, lo más importante que se debe hacer en ese sentido es acudir a talleres especializados, porque una avería puede ser muy barata cuando se atiende a tiempo, de la misma manera que se alejan muchos males y riesgos mayores, sobre todo esos que pudieran afectar durante la conducción y en cualquier carretera, generando no pocas incomodidades.

Conocer lo que el color del humo y las características del mismo dicen sobre la salud general del coche es indispensable para tomar decisiones al respecto:

  • Humo blanco: el humo blanco habla de humedad. Cuando se produce al momento de encender el coche por primera vez en el día, tiene que ver con que el clima está frío y el motor está aún más frío y húmedo. Por eso, apenas caliente bien el motor, el humo blanco debería desaparecer. En el caso de que sea más espeso, se debe totalmente a lo contrario, y puede ser que los sistemas de refrigeración del motor no estén funcionando adecuadamente.

  • Humo gris: la cantidad de fallas posibles en un motor que pudieran arrojar humo gris como consecuencia es muy grande. Por eso, apenas se evidencia humo de este tipo lo más sensato es acudir a un taller especializado, porque puede tratarse tanto de problemas en el bloque del motor o la junta de culata, como en problemas derivados de los sistemas de inyección de combustible o en el turbocompresor.

  • Humo del color del aceite del motor: denominado humo azul por ser el color del aceite más utilizado. Suele deberse a que se está pasando algún tipo de fluido durante la quema de combustible, por lo que podría estarse dando un problema de fugas o de mala refrigeración del motor.

  • Humo negro: se produce cuando la quema de combustible es mayor al paso de aire necesario para generar un balance. El aumento exagerado de consumo de combustible es otro síntoma bastante reconocible de este tipo de averías.

La importancia de acudir a talleres especializados

Ante cualquier avería relacionada con el sistema de escape, tanto por presencia de humos distintos al habitual o necesidad de reparación o cambio completo del mismo, lo mejor es acudir a un taller para reparar el tubo de escape, tomando como referencia el hecho de que sean especializados en el trabajo con este sistema, porque será la mejor manera de detectar las averías más rápido y de poder devolver el mejor estado al coche, vistas ya las implicaciones en rendimiento, seguridad en carretera y emisiones que pueden relacionarse con su debido funcionamiento.

En general, el sistema de escape suele presentar complicaciones y averías cuando no se le hace un debido mantenimiento, razón de que también un taller especializado sea útil en ese sentido. Pero, como se ha podido ver, la mayor parte de las veces el tubo de escape es más bien un comunicador de que algo va mal dentro del motor y sus sistemas asociados, por lo que estar siempre atentos al color y la densidad del humo puede llegar a ahorrar muchos quebraderos de cabeza.

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